Apología a la Libertad

Def: Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo.

Nombre: Apologista
Ubicación: Argentina

sábado, abril 19, 2008

Por las dudas me tomo un vaso de whisky en ayunas

El viernes a la noche viendo tele me encontré con una curiosa publicidad, mostrando a un indignado Pancho Ibáñez, hablando de una tendenciosa distribución de un macabro mail, donde se afirma en pocas palabras y con perdón de los consumidores que Actimel es poco más que una porquería.
A decir verdad, yo leí el mail en su momento pero como por suerte mi desayuno se compone por te con galletitas, lo dejé pasar.

Retomando el costado de Marianita investigadora, debo decir que hubo un lindo revuelo por este temita.

Parece que este Actimel tiene una sustancia que se llama L. Casei, que hace que ante las presiones postmodernas y el famoso estrés, las personas tengan algo parecido a un manto de protección, que los resguarde de todo aquello que haga mal.

Ahora bien, la pregunta sería… ¿necesitamos esa sobredosis de protección?
Según algunos estudios, el organismo produce esta sustancia naturalmente, por lo que no sería estrictamente necesaria una dosis más alta.

Uno de los principales focos de debate es el hecho del acostumbramiento. Se dice que si se consume este producto durante un tiempo prolongado, el cuerpo gradualmente dejaría de producir esta sustancia y finalmente eso nos dejaría sin el pan y sin la torta… Los seguidores de esta teoría dirán que en las publicidades se indica de manera dulce y marketinera que el producto no debe consumirse por un tiempo prolongado ("desafío Actimel: “consúmalo durante 14 días" o "haga de agosto su Actimel; que demostraría sus premisas.

Por otro lado, los muchachos que brindan con Actimel todas las mañanas (por más de 14 días) dirán que en realidad el protector L. Casei es algo que el organismo no “genera” sino que “hospeda”y que la incorporación es siempre externa, a simple vista y sin ser grandes científicos se podría decir que si el organismo nunca produjo esa sustancia nunca podría dejar de producirla ¿verdad?

Me parece que sucede algo muy loco con la forma de relacionarnos con nuestros dolores. Parecería que siempre hay algún paliativo. Si te duele la cabeza, no te recuestes, tomate una pastillita y seguí… no abandones tu productividad. Si tenes “dolores femeninos” no pidas el día, ingerí una comprimido “forte” y seguí… Las gripes no duran una semana… duran 1 día y 20 tecitos con miel y anda saber que…
La pregunta final es: ¿hasta cuando nos vamos a seguir cuidando con métodos que no sirven, que sólo curan las “culpas morales” (si tomo xx voy a andar bárbaro)?

3 Comentarios:

Blogger el fantasma de la libertad dijo...

Detective Apologista,

ni idea tenía de la indignación del pobre Pancho Ibañez, algo que me ha resultado en pleno gracioso.

Más allá del Actimel, que siempre miré con poco interés más que con desconfianza (la desconfianza seguiría a un interés más activo), creo que lo que ud acierta a apuntar es aquello de que ante cualquier cosa, hay que tomar el paliativo y seguir. En el mundo moderno hay que evitar por sobre todas las cosas el ocio. Es producción, todo el tiempo. Parar implicaba una forma de detener esa maquinaria, pero como toda maquinaria perfecta, incluye ahora la posibilidad del parate y ya encuentra cómo etiquetarla y hacerla reparable, de modo que todo siga funcionando.

Creo sinceramente que hay sólo dos escapes a los que el mundo moderno y la maquinaria no han podido llegar del todo: el arte y el sexo. El arte ha sido vapuleado por toda esa basura de consumo predigerido que supuestamente es arte y convive con aquel, y en el sexo por medio de las modas y las teorías y toda la estupidez y frivolidad que generan desde la revista Cosmo hasta la serie Sex & The City, pasando por muchos puntos.

Aún así, es tal vez lo único que nos separa de ser engranajes, al menos cuando el arte sigue siendo arte y el sexo sigue siendo sexo.

Algún ingenuo podría decir que el amor es otro escape; yo diré que el amor es uno de los grandes aliados de esta maquinaria perversa, pero ese es otro debate.

Saludos!

pd: disculpas por la extensión...

10:30 p. m.  
Blogger Apologista dijo...

Hermanito:
Lo que pusiste en el segundo párrafo es exactamente lo que quería trasmitir con el texto. Esta idea de la productividad. De tener siempre la pastillita indicada para combatir al dolor de turno. No se permite el ocio porque eso conlleva a la reflexión verdad? Y eso no es conveniente...

Escapemos pues...

un beso enorme, Mar...

11:21 p. m.  
Blogger Jake dijo...

jajajaja
y sí!!
ese pancho lo han puesto como sinónimo de verdadero...
uhmmm
publicidad, publicidad...yo les dudo hasta la hora.

che, hace mucho que no nos cruzamos
creo
desde mi operación de vesícula??
jajajaja

me tomo un bailey con hielo...

11:38 p. m.  

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