Apología a la Libertad

Def: Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo.

Nombre: Apologista
Ubicación: Argentina

lunes, abril 07, 2008

El inalienable derecho a morir

Miles de palabras se han escrito en relación al tema y continúan…
Debo ser honesta, lo que mas me costó del escrito es determinar el objetivo y pensar qué es lo que quería decir.
Investigué del tema, desde todas las ópticas, sin encontrar la mía.
Pienso que la mejor manera de comenzar es definir de qué estoy hablando…
Con ustedes, damas y caballeros… Eutanasia.
Me di cuenta de varias cosas mientras leía.
En primera instancia, todos tienen algo para decir. Si bien encontré posturas extremas (Totalmente a Favor, Totalmente en Contra), lo que llamó mi atención fue una curiosa mezcla de conceptos.
Creo que cualquier lector más o menos despierto advertirá a los partidarios de cada una de las posturas mencionadas. Pero de cualquier manera explicaré brevemente esas posiciones.

Siguiendo la tradición histórica, quienes sean adeptos a las costumbres cristianas se alinearán rápidamente tras la columna “contra” y enarbolaran banderas que griten “Dios te da la vida, él te la quitará”. O se escudarán tras el viejo mandamiento de “No Matarás”. O bien, la idea del “plan de Dios” y como ese tipo de decisiones no están contempladas como “posibles” y la única y última escapatoria será encomendarse a Dios y esperar su decreto al respecto de tu vida.

En wikipedia, encontré la cita de un artículo bastante curioso.
“No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia. Por ejemplo, si un católico discrepara con el Santo Padre sobre la aplicación de la pena de muerte o en la decisión de hacer la guerra, éste no sería considerado por esta razón indigno de presentarse a recibir la Sagrada Comunión. Aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital. Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia.”
Tercer punto de la carta de J. Ratzinger, al cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo de Washington DC.
Esquizofrenia es poco. Si mi interpretación no falla, además de ser una manualito de elecciones morales poco camuflado es una declaración ridículamente ambigua. Más allá de que el fragmento no tenga desperdicio; quiero retomar una de las frases más siniestras… “aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital”, o sea, en el caso del indeseado social, el famoso “no matarás” sería sólo un tecnicismo en el que la “conciencia de hombre igual ante Dios y los demás” se toma una siesta y todo queda en palabras…

En la otra vereda, encontraremos a los defensores de la Libertad de elección. Uno de los conceptos mas encontrados en los textos fue el derecho a la “muerte digna”. Hay que decir que hay distintas manera de llevarlo a cabo. Algunos modos resultan más activos que otros.
Dentro de la amplia gama encontraremos en el polo más extremo; recurrir al uso de sustancias externas al cuerpo para provocar una muerte instantánea, que ponga fin rápidamente al sufrimiento de la persona. Existen otros métodos, abstenerse o suspender aquel tratamiento que hace que la persona se mantenga con vida. De cualquier manera, mi objetivo no es describir cada uno de los modos y sus incidencias; quien necesite más información, puede encontrarla sencillamente usando algún buscador amigo.

Lo que a mi me interesa en este caso es exponer lo que sucedió con CHANTAL SEBIRE.

Además de ser madre de tres hijos, docente y disfrutar mientras pudo de los hermosos paisajes de Francia, Chantal Sebire sufrió.
Padeció de un terrible tumor que le desfiguró el rostro, soportaba estoicamente la degeneración de su cuerpo, perdiendo la mayoría de sus sentidos (olfato, gusto y vista), pero sufrió las negativas del Estado Francés a cumplir su último deseo. Morir dignamente.
Según lo que leí del código penal francés, está permitido "dejar morir", pero desde afuera, sin intromisiones, sin facilitar ningún método para hacerlo. “Dejarás morir pero no ayudarás”.
Todo lo que ella pedía era que la justicia autorizara a que su médico le suministrara una dosis mortal de pentotal.

“Ni usted ni yo vamos a vivir eternamente. Lo que pido simplemente es que se ponga fin a este calvario”, fueron las palabras que utilizó Chantal Sebire hacia Nicolas Sarkozy.

Hay fragmentos de una entrevista realizada por Cécile Prieur de Le Monde que son muy interesantes para citar en este escrito.
Dijo Sebire: “No hay solución quirúrgica ni medicamentos que remedien mi enfermedad, que evoluciona a su antojo, como una enredadera alrededor del nervio olfativo. No puedo más, mi situación se degrada día a día, el sufrimiento es atroz. Me siento literalmente devorada por el dolor”.
“Es la última batalla que puedo librar; si no me sirve a mí directamente, que al menos sirva a otros después de mí. Actualmente, en Francia, la ley no permite, en mi caso, poder decidir el momento y las circunstancias de mi partida. Ciertamente ha abierto una vía, al permitir que se "deje morir", pero no ha llegado al fin del razonamiento. Lo que reivindico es que el paciente que esté como yo, en situación de incurabilidad y todavía consciente, pueda decidir su muerte, de acuerdo con el médico que lo trata y después de la decisión de un comité médico”.
Esta reflexión es increíble. Es muy emocionante. O por lo menos para mí. Es una visión hermosa de la vida. Dejar un legado. En una situación más que crítica, ella seguía defendiendo lo que correspondía. Su Libertad.

“Lo que la medicina puede proponerme actualmente es hundirme en un estado comatoso o semicomatoso para tratar finalmente de mitigar mi dolor con analgésicos en dosis altas, habida cuenta del hecho de que no soporto la morfina. Así pues, se me prolongaría la vida y se me haría guardar cama, y así esperaría la muerte. Rechazo esta situación, ya que no se adapta ni a mi temperamento ni a lo que yo padezco. No quiero que me vean así mis tres hijos, de los cuales la más pequeña sólo tiene 12 años y medio. Soy yo la única que sufre, y soy yo quien debe decidir. Reclamo simplemente el derecho a poder adelantar la muerte”.
Qué increíble que una persona que defiende así sus ideales, con tanta pasión, mitigando dolores con lucha, haya sido tan poco escuchada…

El gobierno francés rechazó su pedido. El 19 de marzo de 2008 Chantal Sébire, murió. Sobredosis de somníferos.

Es un caso muy descriptivo. Acá no se habla de “jugar a ser dioses” ni de destinos celestiales. Esta mujer tenía perfectas cualidades cognitivas de decidir, y nadie respetó eso.

En los medios franceses se habla ahora de reformular las leyes, de repensar la eutanasia pasiva. Mientras tanto las ideologías se mezclan y buscan imponerse.

Los cristianos seguirán pensando que no tienen la autoridad de decidir el rumbo de su vida ni como terminarla; respaldándose en planes divinos y los propósitos por revelar.
Y los que no creemos en eso deberemos retomar la lucha, y que el debate siga. Que las caretas caigan, y hablar hasta demostrar nuestro punto.
Respetar el punto de vista contrario, no es suficiente. El pedido era claro. Y se tendría que haber respetado.
A nadie le gusta hablar de su muerte. Nuestros egos nos llevan a retrasar eso. Hablar de la muerte de los demás es tarea diaria, pero hablar de la propia es impensable. Las cartas están sobre la mesa, que nazca el debate…

Por lo pronto, invito a que ahora, luego de tanto palabrerío Apologista, salte de este espacio a otro, llamado www.elfantasmadelalibertad.blogspot.com, donde encontrará un escrito relacionado. Diversidad de enfoques evidentemente, el hilo conductivo será evidentemente, la Libertad. Pongase cómodo y disfrute.

4 Comentarios:

Blogger el fantasma de la libertad dijo...

Lista del supermercado:
----------------------

-Una docena de buenas investigaciones previas a tratar el tema.
-500 gramos de sensibilidad en polvo de disolución instantánea.
-Una botella de lucidez concentrada sin tolueno.
-Dos paquetes de desarrollo tierno y agudo.
-Cajita de empatía leudante con aderezos.

Con todo esto se puede elaborar este excelente plato que ha ofrecido usted en su espacio. Espero invite otra cena próximamente.

Saludos y...

pd: manga de chanchos los que no comentan!!!

10:28 p. m.  
Blogger el fantasma de la libertad dijo...

y digo más, que se agarren todos una muela de juicio infectada por leer y no comentar!

10:30 p. m.  
Blogger Apologista dijo...

Sabés que yo tenía mucha confianza en este post...
Gracias!

pd: Habria que agregar a tu lista una passsta dental (dentífrico en Olivos)y un dentista.

10:57 p. m.  
Blogger Jake dijo...

che, yo soy cristiana...
este post me recordó esa costumbre milenaria del "desdichador"
un personaje de la región andina, con una extremadamente deforme rodilla...vivía marginado de la sociedad.
era requerido cuando alguien agonizaba...
él tipo en esas oportunidades llegaba hasta el poblado...a la casa del moribundo (sea por accidente, por enfermedad...etc)
y luego de que todos lo dejaban solo con el sufriente...
charlaban de vaya a saber qué...y terminaba con el dolor del pobre apretando con su gran rodilla el esternón del desdichad/a.

sobre esto, siendo cristiana solo puedo decirte:
no sé qué haría yo en el lugar del otro.
abrazos

11:43 p. m.  

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